Con el evento “Celebremos la pasión por enseñar: un tributo a la docencia universitaria”, la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo celebró al personal docentes con motivo del Día del Maestro. La Dra. Natalia Fiorentini Cañedo al felicitarlos les dijo que enseñar es una vocación profundamente humana y hacerlo con ese sentido, la esperanza y la convicción de educar es un acto profundamente transformador.
La celebración al personal docente incluyó amplio programa el que inició el 15 de mayo en el campus Chetumal Salud, en el que se proyectó un video institucional: "Soy docente UQRoo", y se desarrolló la mesa redonda, "El futuro de la universidad", con un grupo de maestros de la DCS quienes compartieron sus reflexiones personales de lo que implica el proceso de enseñanza aprendizaje y los retos de esta labor. El evento fue ambientado con la presentación de bailes caribeños con alumnado de la UQRoo y amenizado por Audi nos.
El 18 de mayo en el acceso principal al Centro Cultural Universitario se proyectó el video institucional: "Soy docente UQRoo" y enseguida se dio paso al desarrollo de la mesa redonda "El futuro de la universidad" en la que los académicos hablaron de tecnología y su impacto en la educación.
También se presentó un fragmento de obra de teatro de papel: "El Principito" y luego los alumnos de Licenciatura en Humanidades, Derecho, Turismo entre otras, al frente del Mtro. Jacobo Interián Ku llevaron a cabo la presentación escénica del teatro en emergencia, "Caja de colores".
La celebración fue animada con la presentación de bailes caribeños y ambientada musicalmente por Audi nos. La parte participativa fue la rifa de diversos artículos electrónicos que fueron bien recibidos por las y los docentes que con un gran aplauso cerró la celebración del Día del Maestro.
En su mensaje, la Rectora dijo que hoy más que nunca, se necesitan espacios educativos que no solo formen competencias técnicas, sino que también cultiven esperanza, sentido, comunidad y humanidad e invitó a los docentes a ejercer la pedagogía de la alegría. No como ingenuidad ni como negación de las dificultades, sino como una forma profundamente ética y humana de enseñar.
“Esta pedagogía puede entenderse desde principios sencillos, pero profundamente transformadores: aprender con sentido, vinculando el conocimiento con la vida y el propósito; construir vínculos humanos, basados en respeto y confianza; sostener la esperanza en el otro, creyendo genuinamente en su capacidad de crecer; reconocer la emoción como motor del aprendizaje, donde la alegría impulsa la comprensión; y asumir el aprendizaje como un proceso compartido, donde quien enseña también aprende”, asentó.
La Rectora indicó que, en un mundo atravesado por la inteligencia artificial y la automatización, las habilidades más valiosas serán, precisamente, las más humanas y que puedan dirigirla éticamente, comprender sus implicaciones y construir soluciones con profundo sentido humano.
“Y ahí radica una de las mayores responsabilidades —y también uno de los mayores privilegios— de la docencia: formar personas capaces de pensar, dialogar, innovar, trabajar con otras y cuidar de otras personas en medio de transformaciones tecnológicas cada vez más profundas”, asentó.
No olvidemos que, al enseñar, aprendemos doblemente. En cada clase, en cada conversación y en cada experiencia compartida con nuestras y nuestros estudiantes, también nosotros nos transformamos: actualizamos saberes, ampliamos nuestra mirada y reafirmamos el sentido de nuestra vocación.
Tenemos, sin duda, uno de los mejores trabajos de este planeta. Porque pocas profesiones permiten incidir de manera tan directa y profunda en la vida de otras personas. Formamos profesionistas, sí, pero sobre todo formamos seres humanos capaces de comprender su tiempo, actuar con ética y contribuir a la construcción de una sociedad más justa y humana.
“Celebremos la pasión por enseñar: un tributo a la docencia universitaria”, se trató de un evento académico-cultural para celebrar al profesor universitario; un reconocimiento a su labor docente en la universidad con la participación de profesores de tiempo completo y asignatura en un ambiente de mesa redonda, teatro, música y bailes caribeños.
Tanto en el campus Chetumal Salud como en el de Chetumal Bahía la actividad académico-cultural de vinculación se orientó al fortalecimiento de los programas educativos, mediante el fomento del diálogo y la reflexión crítica sobre la práctica docente, además del fortalecimiento de un buen clima laboral y en ambos cerraron con una taquiza.