Con un llamado a fortalecer la comunicación y las relaciones sanas, concluyó el Programa de Reeducación para Hombres y Mujeres (Grupos Reflexivos) que se impartió al personal docente y administrativo de la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo, campus Chetumal Bahía, con el objetivo contribuir a la construcción de una vida libre de violencia hacia las mujeres, promoviendo relaciones basadas en el respeto y la igualdad.
En la ceremonia de clausura, la Rectora, Dra. Natalia Fiorentini Cañedo refirió que el Grupo Reflexivo de Hombres buscó contribuir a la promoción de una vida libre de violencia hacia las mujeres, mediante estrategias para la construcción de la masculinidad con perspectiva de género para desarrollar nuevas habilidades que permitan establecer relaciones de pareja en un plano de igualdad.
El Grupo Reflexivo de Mujeres brindó servicios de reeducación a mujeres que en algún momento de su vida han vivido algún tipo de violencia de pareja con la finalidad que puedan identificar y utilizar los recursos (institucionales, familiares, comunitarios, familiares y personales) que les permitan participar plenamente en la vida pública y privada.
A través de este tipo de programas que se organizan a través de la Mtra. Angelina del C. Yah Torres, Titular de la Unidad de Igualdad e Inclusión, es como se identifican y aprovechan redes de apoyo. Se promueve el reconocimiento y uso de recursos institucionales, familiares, comunitarios y personales que contribuyan a enfrentar situaciones de violencia y a favorecer procesos de empoderamiento.
Al dirigirse a las y los participantes, la Rectora destacó que finalizar este tipo de procesos implica un logro significativo, ya que exige apertura, valentía y disposición para la reflexión personal. Subrayó que estos espacios permiten cuestionar creencias, reconocer emociones y desarrollar habilidades que favorecen vínculos más saludables.
“Aprender a comunicarnos mejor, gestionar nuestras emociones, resolver conflictos sin violencia, pedir ayuda cuando la necesitamos y construir relaciones basadas en el respeto son aprendizajes que impactan positivamente nuestra vida familiar, laboral y comunitaria”, señaló.
Asimismo, la Rectora exhortó a quienes concluyeron el proceso a compartir su experiencia con otras personas dentro de la institución, con el objetivo de que más integrantes de la comunidad universitaria accedan a este tipo de iniciativas de crecimiento personal.
“Porque vivir mejor también se aprende. Se aprende cuando nos escuchamos, cuando nos respetamos, cuando rompemos los ciclos de violencia y cuando entendemos que cuidar de nosotros mismos es también una forma de cuidar a quienes amamos y a la comunidad de la que formamos parte, concluyó.
Dicho programa bajo la coordinación de los Servicios Estatales de Salud a través de la Coordinación Estatal de Prevención y Atención a la Violencia Familiar y de Género al frente de la Mtra. Margery Sugey Beltrán Colonia; con el acompañamiento del equipo de psicólogos Mario Ascary Andrade Amacosta; Humberto Gustavo Villegas Calix; Karla Lizeth Vázquez García y Wendy Vanessa Balam Aguato, compartieron sus conocimientos, experiencia y compromiso por el bienestar de la universidad.