El estudiantado de las licenciaturas en Antropología Social y Enseñanza de la Lengua Maya de la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo participaron en un conversatorio dedicado al patrimonio fotográfico de Tixcacal Guardia, donde presentaron imágenes inéditas del antiguo centro ceremonial rescatadas de acervos internacionales.
La Mtra. Elena Cruz Cáceres, coordinadora de la Licenciatura en Antropología Social, ofreció las palabras de bienvenida a los participantes de esta actividad realizada el 22 de octubre en el aula Popolnaj 2 del Campus Felipe Carrillo Puerto, con la participación del maestro Ángel Sulub Santos, quien compartió los resultados de una investigación que permitió recuperar valiosos registros fotográficos históricos del pueblo maya.
Durante el tsikbal (conversatorio), Sulub Santos explicó que su investigación comenzó con la búsqueda de información sobre una Santísima Cruz sustraída en la comunidad de Dzulá. Esa indagatoria lo condujo al Wereldmuseum Leiden, en los Países Bajos, donde, con el apoyo de la curadora Aracely Rojas, tuvo acceso a documentos y fotografías inéditas de Tixcacal Guardia tomadas en 1936 y atribuidas a Gerga Larsen.
Gracias a diversas gestiones diplomáticas y culturales, las imágenes fueron autorizadas para regresar a México. Actualmente forman parte del acervo digital de la Casa de la Memoria de Dzulá y una selección de este material fue donada al Campus Felipe Carrillo Puerto de la UQRoo para iniciar la conformación de una fototeca universitaria.
Las fotografías documentan por primera vez a personajes fundamentales de la historia local, entre ellos el teniente maya Evaristo Sulub, el patrono del santuario Pedro Barrera y otros dignatarios mayas de la época, aportando nuevos elementos para el estudio y preservación de la memoria histórica de la región.
El conversatorio concluyó con una sesión de preguntas y respuestas en la que se destacó el valor cultural y comunitario del hallazgo. Entre los asistentes se encontraban descendientes directos del teniente Evaristo Sulub, incluido el propio maestro Ángel Sulub Santos, su hermana y un estudiante universitario, lo que dio un significado especial al encuentro y reforzó la importancia de preservar y compartir el patrimonio histórico de las comunidades mayas.